viernes, 31 de agosto de 2018

Volteo de Campanas cada Viernes de Dolores en la ciudad de León.



Campana y comenzó

D.L.19/03/2016   http://www.diariodeleon.es/noticias/semanasanta/campana-comenzo_1054812.html
Capillos arriba
Pablo Rioja Berrocal


Los mozos del barrio toman posiciones poco antes de que Ella salga a las calles para ser venerada por sus leoneses. Cuando la Dolorosa enfila la calle, sus fuerzas se hacen infinitas.


Son las 19.00 horas y un grupo de jóvenes me asalta a las puertas de la iglesia del Mercado. Que si les compro una vela, me dicen. Aprovechan el trajín del viernes de Dolores para hacer su particular agosto. Al parecer pertenecen a la parroquia y buscan cómo costearse la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Polonia el próximo mes de julio. Llego tarde, he quedado con dos de las figuras más desconocidas de la que los leoneses tienen por primera procesión de la Semana Santa en la capital aunque, como bien recuerda don Enrique, ésta no empiece hasta el Domingo de Ramos. Son Francisco Javier Cantón y Héctor García, o lo que es lo mismo, los dos campaneros oficiales que desde hace más de quince años se suben a la torre de este histórico templo para anunciarle a sus paisanos que La Morenica se escapa de paseo por un rato.
Después de regatear a una veintena de señoras agolpadas entre la puerta principal y la subida al campanario, enfilo los últimos metros de una escalera de caracol que parece conducirme sin remedio a un pasado medieval. Las vistas de la plaza del Grano, de la catedral y del casco antiguo son impresionantes desde ahí arriba. Un pequeño recoveco escondido a la vista de todos que sin embargo pocos pueden disfrutar.
Una tortilla, algo de queso y pan se antojan provisiones de lujo para estos dos leoneses de 30 años que comenzaron siendo monaguillos hasta ‘ascender’ a lo más alto. «La botella de mistela es cortesía del sacristán», me dice Héctor. Una especie de pago simbólico que se ha convertido en tradición. La cosa de repicar las campanas viene de familia, al menos en el caso de Javier. «Mi padre lo hizo toda la vida hasta que se vio mayor para subir al campanario y nosotros le cogimos el testigo».
La charla se interrumpe. Es la hora. Los mozos del barrio toman posiciones alrededor de la Virgen mientras los campaneros por un día se reparten las cuatro campanas. Se asoman por un minúsculo agujero para controlar el avance del trono hacia la calle. Justo cuando la imagen cruce las fronteras del templo dará comienzo su misión. «Repicaremos sin descanso hasta que la imagen entre en el convento de las Carbajalas para el canto del la Salve», puntualizan. Luego se tomarán un merecido descanso hasta que La Dolorosa enfile los últimos metros de la Rúa. Ambos han nacido en el barrio, de hecho sus casas apenas echan raíces a unos metros de la iglesia. Los dos bien podrían ser mozos por pleno derecho, pero han preferido mantener viva una tradición mucho menos vistosa pero igual de importante. «Es nuestra contribución personal a la Virgen».
El ‘después’ de este primer acto lo pasarán entre bocado y bocado, historias del abuelo cebolleta y si el tiempo lo permite, una escapada rápida hasta Santo Domingo para el segundo canto de la Salve. Me confiesan que de pequeños solían llevar los faroles y la cruz que hoy encabezan la procesión. El frío y la lluvia no perdonan este año. Toca resguardarse. Algún amigo obtiene el privilegio de contemplar la estampa de un León de altos vuelos que ya navega otra vez sin rumbo aparente. Ya se puede ver la imagen a lo lejos. De nuevo se ponen manos a la obra. Apenas se escuchan los tambores, todos los sonidos se entremezclan. Javier y Héctor se entregan aún con más fuerza que a las 20.30. Ofrecen una traca final de nivel y luego, cuando ya parecen exhaustos, se bajan a echar una mano a los pocos mozos que arriman el hombro cuando los flashes de las cámaras apuntan a otro lado. Un abrazo sella el deber cumplido. Su particular Viernes de Dolores es historia.

1:15:39
Si te gusta mi canal no olvides suscribirte Para una óptima reproducción, cambiar la calidad a 1080p. Desde bien pequeño tengo ... 

viernes, 17 de agosto de 2018

VIIº ENCUENTRO DE CAMPANEROS "REINO DE LEÓN", Santa Marina de Torre (Bierzo Alto, León. España)

..


Instantáneas del VII Encuentro de Campaneros realizado en Santa Marina de Torre organizado por la asociación Carqueixa del Bierzo. 

Campaneros participantes, organizadores, autoridades locales e invitados


Edición para le que gentilmente he sido invitado a realizar su presentación y participar como un campanero más. En mi caso, de modo más didactico y de tañedor de "andar por casa" al lado de alguno de estos campaneros que, literalmente, "las hacen hablar". Una muy interesante iniciativa que se mantiene para aficionados y estudiosos del tema. Muchas gracias a los organizadores por su atención hacia mi persona y en especial a Melchor Moreno que, además, junto a Juan Manuel Díaz Silván me han remitido estas imágenes.

.....................




.
2:19


martes, 7 de agosto de 2018

Encuentro de Campanero de Villavante (León) 2018






lnccabe

Villavante vuelve a repicar
TRADICIONES La localidad celebra este domingo la XXXII edición del Encuentro nacional de Campaneros, una cita declarada como Manifestación Turística de Interés Cultura que se alargará durante toda la jornada
En los pueblos cuando las campanas sonaban fuertes y despacio, había malas noticias, tocaban a muerto. Aunque también podía ser de alarma el repique rápido y estridente, que anunciaba fuego. Eso sí, también servían para compartir alegrías, uno de los sonidos más bonitos pero a la vez difíciles que salen de los campanarios. 
Todos estos mensajes –y muchos otros– se daban a través de las campanas en el medio rural, algo que se ha ido perdiendo con el paso de los años. Para preservar esta tradición, como cada año, la Asociación Cultural y Deportiva Guays de Villavante y la Escuela de Campaneros de la misma localidad celebrarán su tradicional Encuentro nacional de Campaneros que tendrá lugar el próximo domingo, 5 de agosto, y en esta ocasión alcanzará su 32ª edición.
En esta localidad leonesa se darán cita varias decenas de campaneros, con distinta procedencia, con el fin de recrear los diversos toques de campanas (fiesta, concejo, muerte, nube y un largo etcétera) que predominaban en la antigüedad y marcaban el día a día de los vecinos de los pueblos y aldeas.
Esta fiesta, que tiene lugar cada primer domingo de agosto, ha ido adquiriendo una entidad propia en la cultura leonesa con el arraigo que ha experimentado en el calendario de eventos populares de la provincia. Así fue puesto de manifiesto en el año 2013 al ser declarada ‘Manifestación Turística de Interés Cultural’ por la Diputación de León y, en julio del pasado año, ser promovida su declaración como ‘Patrimonio Inmaterial de la Humanidad’ por la Unesco, junto con el resto de manifestaciones culturales de la provincia de León. Además, esta escuela de campaneros se caracteriza por ser pionera en toda la comunidad autónoma en los objetivos que pretende. En la actualidad, está hermanada con una Asociación que persigue el mismo fin en Aretxabaleta (Guipúzcoa), además de fomentar recitales de campanas en otras localidades de las provincias de León y Zamora y mantener contacto con campaneros de otras nacionalidades (México e Italia). 
Las actividades previstas en torno a este evento nacional se desarrollarán durante todo el día y será a partir de las 18 horas de la tarde cuando comience el XXXII Encuentro de Campaneros.

Leonoticias

Villavante celebrará el XXXI Encuentro de Campaneros el próximo 6 de agosto

La cita será organizada por la Asociación Cultural y Deportiva 'Guays' de Villavante y la Escuela de Campaneros de la localidad 

Martes, 1 agosto 2017


Como cada año la Asociación Cultural y Deportiva 'Guays' de Villavante y la Escuela de Campaneros del mismo lugar celebrarán su tradicional Encuentro de Campaneros, que tendrá lugar el día 6 de agosto de 2017, y en esta ocasión alcanzará su XXXI edición.
En esta localidad leonesa se darán cita varias decenas de campaneros, con distinta procedencia, con el fin de recrear los diversos toques de campanas (fiesta, concejo, muerte, nube, etcétera) que predominaban en la antigüedad y marcaban el día a día de los vecinos de los pueblos y aldeas.
Esta fiesta, que tiene lugar cada primer domingo de agosto, ha ido adquiriendo una entidad propia en la cultura leonesa con el arraigo que ha experimentado en el calendario de eventos populares de la provincia.
Así fue puesto de manifiesto en el año 2013 al ser declarada 'Manifestación Turística de Interés Cultural' por la Diputación de León y recientemente, en julio de 2017, ser promovida su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, junto con el resto de manifestaciones culturales de la provincia de León. Además, esta escuela de campaneros se caracteriza por ser pionera en toda la comunidad autónoma en los objetivos que pretende.
En la actualidad la Escuela de Campaneros se encuentra hermanada con una asociación que persigue el mismo fin en Aretxabaleta (Guipúzcoa), además de fomentar recitales de campanas en otras localidades de las provincias de León y Zamora y mantiene contacto con campaneros de otras nacionalidades (México e Italia).




Vídeos









RTVE.es - 16 mar. 2018    

domingo, 15 de julio de 2018

TEXTO EN GUÍA CUATRO VALLES





4. Toques de campanas Cobijadas en torres y espadañas de iglesias, santuarios, monasterios y ermitas, las campanas extienden por todos los rincones el sonido avisador de los oficios religiosos. Pero en otro tiempo, el toque de las que poseían las iglesias implicaba una función comunitaria mucho más amplia y determinante, pues a los de alba, Ángelus, misa, Ánimas, Rosario, novenas, catequesis, viáticos, funerales, exequias, misas de cabo de año, bodas, nacimientos y bautizos, se sumaban aquellos otros de carácter social que también regularon la vida de los pueblos en lo cotidiano y en lo excepcional. La importancia de las campanas fue tan relevante, que resultó necesario instituir el oficio de campanero. No obstante, a falta de éste, el sacristán, los monaguillos o los propios vecinos se encargaban de hacer los toques, mientras que el día de la fiesta grande era asunto de los mozos. Según fuese el diseño del yugo que hacía posible su instalación, hay campanas fijas y móviles. Las primeras se hacen sonar únicamente a “badajo”, es decir, accionándolas con una cuerda o cadena. Cada golpe constituye lo que se llama una badallada. También pueden tocarse por medio de un veloz y diestro “repique”. Las móviles, al poder girarlas 360º sobre su eje, permiten tocarlas a “volteo”, esto es, “echándolas al vuelo”, para lo que hace falta fuerza por parte de los mozos, que eran y son los encargados de hacerlas girar, impulsándolas desde la melena del armazón del yugo. En el caso de no poder “voltearlas”, se bandean, esto es, moverlas en un ángulo no superior a 90º. Cuando no hay badajo, los toques se efectúan mediante golpeo exterior, para el que los tañedores con frecuencia emplean Campanero. Cubillas de Arbas 14 una piedra. No obstante, si cada campana tiene su sonido, cada campanero tiene su “mano”, sobre todo a la hora de “repicar”, al igual que cada pueblo, posee sus propios “toques”. En cuanto a los toques de índole concejil, uno de los más peculiares fue el de “nube” o “nublo”, con el objeto de conjurar y ahuyentar las tormentas, empleándose una conocida regla nemotécnica que marcaba el ritmo y que era como sigue: “Tente nube / tente tú / que más puede / Dios que tú”. En algunos pueblos de Omaña la campana se ponía boca arriba después de hacer este toque, amparándose en la creencia de sus poderes casi mágicos, reforzados por la sacralidad del instrumento y por la protección que suponía haber sido bendecida bajo alguna santa advocación, especialmente la de Santa Bárbara. También en la comarca omañesa se tocaban con un fin previsor, de modo que los primeros viernes desde marzo a mayo se hacían sonar antes del amanecer. En Ferreras y Morriondo las Ordenanzas establecían que desde el primero de marzo hasta el día de Nuestra Señora de Septiembre, cada vecino estaba obligado a “tocar a truena” antes de que saliese el sol, con el objeto de proteger las cosechas. Si los toques religiosos y de difuntos han permanecido en mayor número de casos, aquellos que obedecían a la función social que determinaban los Concejos, se han ido diluyendo en el silencio, en un silencio que también empieza a ser olvidado.

domingo, 24 de junio de 2018

Tradiciones mantenidas o recuperadas en el ciclo del año: toque la víspera de San Juan / San Xuan

COMARCA DE OMAÑA. VALLE DE SAMARIO.

Luis Arias nos ofrece este ocasional vídeo aficionado que recoge en la Víspera de San Juan el repique tradicional de campanas en el Valle de Samario (Comarca de Omaña, León), a cargo de Segundo o deAmaro y el recuerdo de Atilano, el mejor tocador del Valle. Compartimos con su permiso.




https://www.facebook.com/luis.arias.921677/videos/10215442685515686/

jueves, 21 de junio de 2018

Poema con alusión a la campana, de Antonio Pereira


«LO DIGO POR ANTONIO DE LAMA»
Cuando en Sagres escucho una campana
vuelvo León adentro.
Yo os lo fío:
que a estos ocho compases de la tarde 
el bando de los grajos se asustaron
de torre a torre en una catedral
donde caben cien barcos y se mella
el aire con la barba de los reyes.
Ahora sale el amigo. Ya le hacen
su sitio entre la gente y los relojes.
Es la manera en punto de saberse
completa la ciudad. 

Orilla el río.
Pienso que está pensándome, esperándome.
Quién se echaría al campo una mañana
si no supiera que alguien le defiende
la plaza y la costumbre, el vino alegre
del regreso, los pálidos inviernos
de alzar islas calientes en la niebla.
Y qué valiera todo cuanto amo
a este país de rosas y quebranto,
sin otro corazón con quien partirlo.

A. Pereira. 

Poema «Lo digo por Antonio de Lama» publicado en «Meteoros: poesía 1962-2006» (2006)


sábado, 9 de junio de 2018

Artículos sobre "Echamos las campanas al vuelo" en la provincia de León


Foto gentileza Eugenio Marcos Oteruelo


TRIBUNA

Insospechada participación a ‘campanazo limpio’


http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/insospechada-participacion-campanazo-limpio_1251606.html

Héctor-Luis Suárez Pérez Musicólogo e investigador de la tradición leonesa
25/05/2018


El pasado 21 de abril el sonar de las campanas a medio día de sábado sorprendió a muchos vecinos en nuestra provincia. Primero in situ y, más tarde, desde la ventana de los telediarios y otros medios de comunicación que, convenientemente a posteriori, aclararon el aparente misterio y con ello reforzaron el entrañable y ya alto nivel de relevancia social disfrutado por toques, instrumentos, campanarios e intérpretes.
Más de sesenta espadañas y campanarios, incluidos algunos capitalinos, hicieron posible que buen número de campanas leonesas tañeran para sumarse a muchas más de toda Europa. Todo en pro de una plausible iniciativa: atraer la atención ciudadana sobre el planteamiento oficial de la candidatura ante la Unesco del toque manual de campanas y de lo que conlleva, de cara a su reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Concesión que, esperemos, cobre forma en un futuro próximo.
La propuesta ha surgido en nuestro país desde la Asociación de Campaneros d’Albaida y el MitMac (Museo Internacional del toque manual de campanas) bajo la consigna «echamos las campanas al vuelo». Eso sí, avalada además por la reconocida asociación en defensa del patrimonio Hispania Nostra y con el refrendo, entre otras firmas, de Plácido Domingo (algo que, junto a más información, recoge la web www.hispanianostra.org).
Como aval para el vínculo a esta iniciativa, además de una manifiesta realidad alrededor de la vigencia de costumbre ancestral y uso del toque manual de campana en nuestro territorio, la provincia de León presenta otros activos.
Por ejemplo, la presencia de nuestra Campana Laurentina de San Isidoro de León, fundida en el siglo XI y por ello uno de los idiófonos europeos de su género más antiguos y de mayor tamaño conservado, en lo que a patrimonio material se refiere. A ella se añade un variopinto y nutrido corpus documental que, desde la Edad Media, se abre a través de las menciones a la campana en textos sinodales o concejiles además de en buen número de pleitos entre curas y vecinos o en disposiciones legales regulando su uso profano o religioso y horario, propiedad, usufructo, acceso a campanarios, vínculo de obligación de cumplimiento en convocatorias comunales en base al territorio de audición en «socampana», u obligaciones de realización de un toque de beneficio o repercusión comunal «por vecera» o turno entre el vecindario, entre otros aspectos y para llegar a curiosidades documentales como el inventario de 1836 del campanero catedralicio Cándido Calvo. Asimismo, numerosas y diversas son las menciones, más o menos desarrolladas y detalladas sobre el tema o el paisaje sonoro campanil, que han sido recogidas en la abundante obra literaria y etnográfica de autor o temática provincial.
Sin olvidar su presencia en tantos artículos periodísticos, como los de Cayón Waldaliso o el más reciente de la revista de la propia Pulchra, entre los destacados, que se unen a un corpus bibliográfico e investigador mayor y específico sobre nuestros «signum» en la provincia —que es como se denominaban las campanas ya en el alto medievo— integrado por estudios de naturaleza interdisciplinar.
Es el caso de los redactados por el arqueólogo Fernando Miguel o por Matías Díez Alonso y los de la revista Bierzo —en 2002—, sin olvidar varios de mayor magnitud obra de José Luis Alonso Ponga o de un servidor de ustedes. Temas y aspectos que aprovecho para invitarles a visitar en el blog monográfico sobre el tema campanil provincial elrincondesanantonenleon.blogspot.com.es.
Ante todo esto, la pequeña localidad del Bierzo Alto de Santa Marina de Torre, organizadora cada año de su propio encuentro de campaneros, tomó la iniciativa de adhesión a este gesto reivindicativo patrimonial inmaterial en nuestra provincia.
Y, desde ella, bien jaleados por Melchor Moreno y los organizadores del encuentro, así como por la propia repercusión mediática de la noticia y de la convocatoria, otros «aficionados» recogieron el mensaje.
De inmediato, referencias inevitables de la actividad campanil anual no dudaron en engrosar las filas de participantes. Entre las mismas la «escuela de campaneros de Villavante» — pionera en el género y al cargo del primer encuentro verificado con regularidad en la provincia desde los años ochenta del pasado siglo— con Jorge Juan y Julián a las riendas, y sus homólogas de Villabalter, con Pedro Delgado a la cabeza, o Campo —localidad «pegada» a Ponferrada— de la mano de Blas Cubelos, además de Fresno de la Vega con su »ten-te nube» y la presencia de Antonio Bodega.
A la invitación no faltaron tampoco instituciones locales —ayuntamientos y concejos o juntas vecinales— y religiosas —templos y centros eclesiásticos de todo rango, conventos y cofradías— así como asociaciones, colectivos de índole laica —culturales o de vecinos—, además de particulares anónimos encargados, habitual u ocasionalmente, de las tareas del tañido en numerosos campanarios de todas las comarcas provinciales. Entre ellos, el Instituto de Estudios Omañeses, con Chelo, Luis Arias, Gelo Sabugo o José Mª Hidalgo como dinamizadores del evento para varios puntos de la Comarca de Omaña.
Sin olvidar otros como Vicente de Sofcaple y Rosa Mª Quintanilla en la zona de Sahagún, el Ayuntamiento de Villarejo de Órbigo, animado por Amador Pinos —el del IEB—, implicando a todos los campanarios y campaneros del término municipal o en La Baña, donde hasta su propio alcalde, José Manuel Moro, no se libró de ser intérprete…

TRIBUNA

Más participantes a ‘campanazo limpio’


Héctor-Luis Suárez Pérez Musicólogo e investigador de la tradición leonesa
30/05/2018

En el evento europeo que el pasado sábado 21 de abril se llevó a efecto en varias comarcas leonesas en pro del reconocimiento de Unesco como patrimonio inmaterial del mantenimiento del toque manual de campana, también la participación de las cofradías religiosas se hizo patente de modo significado junto a otras entidades y asociaciones de todo género. Así, en la capital provincial, a través de la Cofradía del Milagroso Pendón y con el imprescindible beneplácito del Cabildo se implicó el campanario de la Basílica de San Isidoro al evento, animado por Hermenegildo López. La Expiración y el Silencio, anualmente presente con su ‘toque a nube’, sus volteos procesionales y sus esquilas de mano, en el paisaje sonoro de la Semana Santa y Santa Brígida implicó a las comunidades religiosas de las Benedictinas Carbajalas y los Capuchinos, además de a las gentes de Villaseca de La Sobarriba, con los Hnos. Barreñada y Oscar Herrero también en mediando en ‘el jaleo’. Por su parte, la Cofradía Terciaria villafranquina, junto a la del Cristo de la Esperanza, no faltaron a la convocatoria de la mano de Paco Figueroa, así como la de Caballeros de Santiago de la misma localidad. Gracias a la buena disposición de sus regidores, participaron al igual en el evento de modo entusiasta otros templos referenciales o de relieve, como la Catedral de Astorga, la Basílica de la Encina o el Santuario del Ecce Homo de Bembibre. E incluso también las campanas de célebres relojes como los del Ayuntamiento de Astorga —con los populares autómatas maragatos «Juan Zacunda y Colasa»— o el de la Calle del Reloj ponferradina.
Pero, el ‘efecto llamada’ natural a la iniciativa de adhesión de Santa Marina de Torre y a las invitaciones de Hispania Nostra no solo quedó en lo expuesto y en lo ya manifestado en un artículo precedente. Varios aficionados entusiastas, vinculados al tema desde antaño u hogaño y, quien sabe si influenciados por los efectos del adagio popular que reza «las campanas y el pendón del conceyu son», además de otros informados por la prensa, se unieron al interés despertado entre algunos investigadores, con sorprendente ilusión y espontaneidad y a través de una insospechada y entusiasta eclosión de cercanía y atractivo del asunto nos unimos a la iniciativa gestora a modo de ocasionales colaboradores. La transmisión oral —«boca a oreja»— a través de nuestras redes de conocidos e interesados en el asunto dio la alerta a buena parte de ese tejido social del modesto asociacionismo y voluntariado provincial. Un colectivo ignorado por muchos pero que, como suele ser costumbre, siempre bien dispuesto es protagonista en la práctica a la hora de sacar adelante y dinamizar, entre otros, muchos aspectos la cultura tradicional y popular, tan importantes en la provincia.
No obstante, en esta ocasión la premura en el aviso e información y el escaso espacio de tiempo para permitir preparar el evento hicieron que, a muchas localidades o colectivos potencialmente o a posteriori interesados, no les llegara con tiempo suficiente noticia o invitación. Aun así, la lista definitiva de campanarios, gestores e intérpretes participantes se engrosó por no pocas localidades superando la media centena. Una participación que convirtió a nuestra provincia, unida a Zamora —donde el dinamizador principal fue su asociación de campaneros—, es decir al antiguo reino leonés, en el territorio a nivel hispano más participativo después de Levante. Circunstancia que se comprueba a través del interesante mapa que Hispania Nostra ofrece en su web y que, al igual, me pusiera de manifiesto Paz Cabello Carro, su vocal encargada de asociaciones y al cargo del asunto. Quien, por cierto, dada su ascendencia maragata de Andiñuela, se ha sentido por ello además muy satisfecha ante tan alto, desinteresado y enfatizado resultado participativo. Así se pone de manifiesto en los interesantísimos vídeos que recogen lo acaecido y, poco a poco, van siendo aportados por los participantes. Conjunto que se puede consultar tanto en la web de Hispania Nostra como en el blog mencionado de campanas leonesas que mantengo o en el canal youtube.
Concluiremos haciendo constar que en el Bierzo Alto, tocaron por tan altruista fin las campanas de Santa Marina de Torre, Albares y Folgoso de la Ribera, Tremor, La Granja, Santa Cruz de Montes, San Andrés de las Puentes, Castropodame, San Pedro y Turienzo Castañero, Calamocos, Cobrana (Asoc. Vec. El Zofreral), Bembibre, Matachana, Viloria, Villaverde de los Cestos. Resto del Bierzo: Molinaseca, Ponferrada —Reloj, Basílica de la Encina, Convento Purísima Concepción—, Columbrianos —parroquia e iglesia de San Esteban Protomártir—, Campo, Villar de los Barrios (Cofradía Cristo Vera Cruz), Villafranca del Bierzo —San Francisco, San Nicolás, y en Santiago—. Villabante, Santa Marina del Rey, Villares, Celadilla y Bercianos del Páramo (iglesia y ermita). En Villarejo de Órbigo (parroquia de San Miguel e iglesia de San Martín) y todos los pueblos de su ayuntamiento: Veguellina de Órbigo (iglesias de San Juan y del Carmen), Villoria (parroquia y en su monasterio) y Estébanez de la Calzada (en ellos: Javier Mayo, Sor Tina, Pepe Pérez, Amador Pinos, Guillermo Alonso A. y Joaquín Panero), La Baña, Felechas (Asoc. Cultural La Brusenda) y Quintanilla de Rueda.
En León —San Isidoro, (Jorge Juan) Santa María de Carbajal, San Francisco El Real —Villaseca de La Sobarriba (Amabilio y Álvaro Llamazares, Gabriel Martínez, Liberto Bueno, Ramón Redondo y Héctor-Luis Suárez)— Villabalter, Fresno de la Vega, Villeza (Junta Vecinal), Valdescapa (Asociación Cultural Balle de Scapa) o Reliegos (Asoc. Cultural Camino de Santiago).
En Omaña: Garueña, (Máximo de la Calzada), Robledo de Omaña (Darío Álvarez, Sara Fernández) Sosas del Cumbral, Riello, Las Omañas, Rabanal de Luna, Sosas de Laciana. O en Astorga —Ayuntamiento, Catedral—, Lagunas de Somoza, Castrillo de los Polvazares.
Todos ellos, salvo error u omisión involuntaria que dirían los escribanos, han sido los auténticos protagonistas con su tañido de que nuestra provincia estuviera presente de modo destacado en este evento internacional. Un trabajo conjunto, pocas veces reseñable por estos lares en nuestros tiempos, que ha conseguido hacer realidad el cariño al sonido de nuestros bronces y que, por ello, añade varios matices más a destacar. ¡Salve a todos!, ¡Vivan las comarcas de León, sus campaneros y campanarios! Y, creo que, en esta ocasión, además de darles las gracias, bien cabe cantar a coro bien alto también aquello de ¡contentos de ser de aquí! Paisanos ¡que sea enhorabuena!