Por primera vez en veinte años, para restituir algunas piezas perdidas y pintar al horno las figuras
El Ayuntamiento retirará del reloj los dos maragatos para restaurarlos
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Redacción - ASTORGA. Maite Almanza
D.L. 01/05/2003
<a href="http://www.diariodeleon.es/noticias/astorga/el-ayuntamiento-retirara-del-reloj-los-dos-maragatos-para-restaurarlos_79524.html"><b>El Ayuntamiento retirará del reloj los dos maragatos para restaurarlos</b></a> ( <a href="http://www.diariodeleon.es">Diario de León</a> - 01/05/2003
La
actuación incluirá la recuperación del dedo meñique y el pulgar del
maragato, y de parte de otro dedo y detalles que faltan en el delantal y
el velo de la maragata, entre otros, confirmó Díguele, que matizó que
la pérdida de estas piezas se debe a las inclemencias meteorológicas y a
los golpes de las figuras con la maza contra la campana. Además, la
barandilla que las rodea y las agujas del reloj serán pulidas y
pintadas.
Las figuras, de aluminio y de tamaño natural, serán también lijadas,
pintadas a mano con sus colores originales y secadas al horno, al tiempo
que se renovará el sistema de cables que las mueve. Un taller local y
el propio Díguele, que se ocupa del mantenimiento habitual del reloj, se
repartirán los trabajos.
El desmontado de los maragatos, que durará cerca de cuatro horas según
Carro, y que se realizará con ayuda de una grúa que supere los veinte
metros de altura, será una de las fases más llamativas de las obras.
Juan Zancuda y Colasa
Los maragatos, conocidos popularmente como Juan Zancuda, el masculino, y
Colasa la femenina, son elementos consustanciales al edificio
consistorial desde que éste se construyó en el siglo XVIII, si bien hace
dos décadas Hermenegildo Díguele, padre del arriba citado, sustituyó
las figuras primitivas de madera, que se encontraban en mal estado de
conservación, por las actuales de aluminio, que fueron construidas en un
taller respetando el diseño y medidas de las anteriores.
En los últimos veinte años Juan Zancuda y Colasa nunca se han bajado de
la fachada del Ayuntamiento, aseguró Ramón Díguele, entre cuyas
obligaciones figura el subir al reloj para reparar averías, además de
para el engrase y la supervisión de su correcto funcionamiento. Es por
ello por lo que los responsables municipales esperan reinstalar cuanto
antes las figuras una vez restauradas, aunque no se descarta que la
intervención pueda prolongarse cerca de diez días.
El toque de la campana por las mazas de los maragatos coincidiendo con
las horas es una de las citas ineludibles para los visitantes de
Astorga. El reloj tiene una autonomía de carga de seis horas, se da
cuerda de forma automática y funciona mediante un sistema de pesas y un
circuito, dijo Díguele.
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