viernes, 25 de junio de 2021

Carillón de la Basílica de La Encina en Ponferrada (León, España) Melodía local significada: "A Ponferrada me voy"

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Así suena el ‘A Ponferrada me voy’ tocado con las nuevas campanas de la Encina

Fran Fernández Salgado - 24 de junio de 2021 https://www.elbierzodigital.com/campanas-encina-a-ponferrada-me-voy/389656?fbclid=IwAR1UEbzRcy5OkRYWzLGIyVYuGpHAScH8r7YYkJv3QeyV7kgTF9lG3chbohw

La ciudad de Ponferrada está de estreno. En concreto, su Basílica: tiene campanas nuevas, un carrillón con nueve notas afinadas que se puede programar para hacer sonar melodías. Desde lo alto de la torre, donde todavía se siguen haciendo pruebas, se toca a las 12 de la mañana A Ponferrada me voy, la más conocida de las canciones populares bercianas. Tanto locales como turistas ya han podido escuchar esta novedosa curiosidad que nuestros lectores pueden también conocer en el siguiente vídeo.

Puede saber más sobre estas campanas sus nombres (cada una tiene uno) o de dónde proviene el bronce del que están hechas en esta información de EL BIERZO DIGITAL.s, 

jueves, 17 de junio de 2021

Lario (Montaña Oriental, Comarca de Riaño Prov. de León, España) volteo de campana en reconocimiento de la labor del personal sanitario

 

¡Campanas al vuelo por la sanidad!

Los vecinos de Lario se suman al agradecimiento de toda España a todo el personal sanitario que en estos días trabaja sin descanso, un agradecimiento que en esta ocasión llega a toque de campana

Espadaña de la Iglesia de Lario.
LEONOTICIAS

León     Martes, 17 marzo 2020.  https://www.leonoticias.com/comarcas/campanas-vuelo-sanidad-vecinos-lario-buron-20200317094418-nt.html

¡Campanas al vuelo por la sanidad! Así lo han llevado a cabo en Lario para agradecer a todo el personal sanitario su labor en estos días.

En la localidad de Lario, una pedanía del municipio de Burón, en la Montaña de Riaño, se han querido sumar al agradecimiento de todos los españoles al personal sanitario. Ser una localidad en la que residen unas 40 personas no les ha frenado y en vez de salir cada día a las 20:00 horas a aplaudir desde la ventana lo han llevado a cabo de otro modo mucho más original.

Para sumarse al agradecimiento que toda España hace a los equipos sanitarios y de emergencia que se están dejando la piel para intentar atajar el COVID 19 han decidido «echar las campanas al vuelo» en el campanario de dicha localidad a las 20:00 horas.

«Echar las campanas al vuelo es un hecho que se realiza solamente para los actos solemnes tales como el día del patrón del pueblo o alguna boda que se celebre en la localidad», explica Borja Fernández Fernández Teniente de Alcalde del Municipio de Burón.

Así con este gesto el pueblo de Lario se suma al agradecimiento que toda España de rinde a los sanitarios y equipos de emergencia que estos días están luchando contra la pandemia del COVID 19.

domingo, 13 de junio de 2021

Bendición de campanas para la Bca. de "La Encina", en Ponferrada (León)


Bendición de las campanas de la Basílica de la Encina

Ya tienen nombres y esta misma semana comenzará su instalación en la torre del templo

https://www.elbierzodigital.com/bendicion-campanas-encina/388215


La Basílica de la Encina fue el escenario este domingo de la bendición otorgada por el obispo de Astorga, don Jesús Fernández González, a las campanas del templo, tanto las dos que han sido restauradas, María y Campana de Fuego, como las nueve que conformarán el carrillón que a partir de ahora se podrá escuchar y que son fruto de una refundición de campanas antiguas rotas.

El rector de la Basílica de la Encina, don Antolín de Cela, dijo en el acto que las campanas de la iglesia expresan “el sentimiento del pueblo de Dios”, quien a través de ellas llora o se regocija. Antolín explicó también que es costumbre presentar y bendecir las campanas, así como darles nombres cristianos.

Las nueve campanas del carrillón (que están afinadas desde un do bajo a un re alto y suman 1.000 kilogramos de bronce) llevarán los nombres de santos bercianos o de papas que tuvieron un papel importante en la historia de la Basílica de la Encina. Así, sonarán a partir de ahora, para llamar al ángelus “y alegrar a la ciudad”, señaló don Antolín, las campanas San Toribio (que trajo a la Virgen de la Encina), San Fructuoso (evangelizador de los suevos), San Valerio (asceta, monje, escritor y poeta), San Genadio, San Gil de Casayo (monje de Carracedo que se volvió eremita), la monja Egeria, la gran viajera, San Dictino y los papas Pío X (que coronó a la Virgen de la Encina) y Pío XII (que otorgó al templo de la Encina su grado de Basílica).

El obispo de Astorga, encargado de la bendición de las campanas, ha recordado que estas son “las cuerdas vocales de la Basílica y del pueblo de Dios” así como “la voz de Dios, que nos invita” acudir a la reunión en la iglesia.

Don Antolín de Cela no ha concretado ninguna fecha en la que las campanas podrán escucharse, aunque ha asegurado que “no tardará mucho”. Este lunes llegará una grúa y un equipo de maestros campaneros para comenzar la instalación esta misma semana.


La Encina estrena nuevas 

'voces' para llamar a su pueblo

Se instalarán doce nuevas campanas, nueve de ellas en carrillón y otras tres de gran tamaño

 El obispo bendice las nuevas campanas / Radio Bierzo

La basílica de La Encina estrena nuevas campanas, en gran parte recicladas con el bronce de las que ya estaban rotas. Se trata de un carrillón de nueve campanas de menor tamaño, que suman mil kilos de peso, y de tres grandes campanas de más de 500 kilos cada una: María, una campana histórica, la ‘de fuego’ que es la más antigua y la Morenica, que es de nueva elaboración. Todas ellas están montadas en madera de alta resistencia y preparadas para ser tañidas de forma manual o automática. El obispo de Astorga, Jesús Fernández, durante el acto de bendición, destacaba estos elementos como un reflejo de ‘la voz de Dios’.

Siete de las nueve campanas del carrillón llevan el nombre de los santos y eremitas bercianos, como Toribio, Fructuoso, Valerio, Genadio, Gil, la monja Egérea, Dictino y las otras dos, el de los papas que concedieron gracias a la virgen de la Encina: Pío X y Pío XII. Su instalación comienza hoy lunes y, aunque todavía quedan campanas antiguas, su restauración quedará para otra fase puesto que la prioridad de la basílica ahora mismo es el desarrollo del museo de arte sacro

lunes, 7 de junio de 2021

Toque a concejo en Calzadilla de los Hermanillos tras años sin producirse

 

Cristina Domínguez

Lunes, 07 de Junio de 2021



El futuro de la iglesia parroquial, a debate

Calzadilla toca a concejo medio siglo después

Democracia tribal


Simón (C) y Nano (D), siguiendo el Concejo desde 'la barrera'
Decían Nano y Simón, refugiados bajo la sombra de un aligustre y viendo prudentes los ‘toros desde la barrera’, que la última vez que ‘tocó a Concejo’ en Calzadilla de los Hermanillos las calles no estaban asfaltadas. “Se echaban buenas riñas… había unos enfados…” pero la sangre nunca llegaba al río, o eso recuerdan, y el acuerdo, a golpe de fanega, acababa llegando.  
 
Tampoco llegó ayer la sangre al río -pero tampoco hubo acuerdo- en el Concejo que la Junta Vecinal de esa pedanía de El Burgo celebraba para debatir, entre otros aspectos, qué responsabilidad tiene sobre la iglesia del pueblo la Junta Vecinal y en qué grado (económico) debería implicarse la entidad local en la restauración del edificio, cerrado al culto tras un hundimiento en abril. 
 
Tras casi dos horas de reflexiones en alto, alguna voz, murmuro y corrillos, lo cierto es que, del primer Concejo del siglo en Calzadilla sólo se pudo extraer un ánimo mayoritario por no dejar caer el inmueble. La parte que tendrán que ‘escotar’ cada uno de los agentes implicados: Obispado, Ayuntamiento, Junta Vecinal, Parroquia, vecinos… requerirá, al menos, de otra quedada.  
 
Según se dijo, la Junta Vecinal no se aparta, -propone aportar 7.000 euros- pero hay que afinar con qué cantidad dada la flaqueza de las arcas locales. Hay una memoria valorada que eleva la reparación casi a los 50.000 euros de los que 20.000 podrían aportarse a través del Obispado, que habría manifestado ya su compromiso.  El Ayuntamiento de El Burgo también arrimaría el hombro, y la parroquia, por su parte, ya comenzó la colecta. El aspecto más delicado del arreglo de la iglesia pasa por su titularidad: no está registrada a nombre de la Iglesia, pero tampoco consta que sea del pueblo.  

Momento del Concejo celebrado este domingo en Calzadilla

Sea de quien sea, la mayoría de los allí presentes eran partidarios de invertir en la restauración del tempo, de no dejar caer un bien cultural, un pedazo de la historia del pueblo que trasciende a su concepción espiritual. 
 
Así, medio siglo después del último Concejo, Calzadilla escenificó una expresión democrática tribal “que antes era muy normal”, explica Nano Herreros. Herreros indica que la reunión del Concejo se anunciaba a toque de campana y, normalmente, la convocatoria tenía lugar a la salida de misa, justo en el lugar en el que se celebró la sesión el sábado, aunque el entorno cambió mucho desde entonces, hoy Parque de las Calzadas Romanas, antaño la Laguna Nueva.
 
En esos días de fotos sepia eran tres las llamadas a concejo más habituales: ajustar jatero, ajustar campanero y fijar las hacenderas. Explica Simón Pacho, junto a Herreros, que cuando la cabaña ganadera del pueblo estaba en su mejor momento, se contrataba entre todos un vaquero que, en verano, cuando la carga de trabajo en las tierras hacía muy complicado atender el resto de labores, se encargaba de llevar las reses de todos, unidas en vacada. “Le tocaba dormir fuera”, comenta Simón. 
 
Otro concejo habitual servía en Calzadilla para “ajustar campanero” una figura también desaparecida y encargada en su casa de hacer sonar las campanas del pueblo para ahuyentar la tormenta, “para espantar la nube, a ver si dejaba el cielo de rebuznar”, aprecia Nano. 
 
“Estaba luego el Concejo para hacendera”, completa Argeme Miguélez. “Antes no había maquinaria, y para arreglar un camino, para limpiar un pago, salía todo el pueblo a colaborar. El reparto de tareas se hacía vía Concejo. Uno ponía el carro, otro las vacas, otros herramientas… las viudas también trabajaban, sacando cantos para empedrar o hacer un terraplén”, hace memoria Argeme.

jueves, 22 de abril de 2021

Campanadas por la humanidad. Nuevas referencias

 









EL REPIQUE SERÁ ARTE UNIVERSAL

CAMPANADAS POR LA HUMANIDAD 

Es un medio ancestral de comunicación. El Ministerio de Cultura ha presentado a la Unesco la candidatura para que el toque manual de campanas sea Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. El informe oficial incluye quince localidades leonesas donde pervive esta tradición y la destacada asociación de campaneros de Villavante.
Villavante hizo sonar sus campanas en marzo, al igual que decenas de pueblos, en contra de la despoblación. MARCIANO PÉREZ

El Gobierno ha dado la campanada. Quiere preservar el ‘sonido’ de los campanarios. Una propuesta ‘humilde’ que se ha abierto camino en los últimos tres años. El 21 de abril del año pasado, a las doce del mediodía, 40 campanarios leoneses se apuntaron a la iniciativa de Hispania Nostra para reivindicar que el toque manual sea Patrimonio Inmaterial de la Unesco. En León ya había localidades como Villavante que llevaban años repicando para salvar esta tradición. Finalmente, ayer el Ministerio de Cultura presentaba oficialmente la candidatura española a la Unesco.



sábado, 10 de abril de 2021

Pobladura de la Sierra (Maragtería / La Somoza, León) Difusión de toques tradicionales

 


Transmitir el lenguaje de las campanas

Pobladura de la Sierra comenzó hace unos años a trabajar en la difusión de los toques característicos de este pueblo de la Maragatería

https://www.astorgadigital.com/transmitir-lenguaje-campanas/246941/?fbclid=IwAR1Q-G6XaISrUaOrdoZxKrGaRC7rFLemXZZAuknkmFyEwaQrxw8GbBx8SBM


Guillermo Panizo transmite su conocimiento del lenguaje de las campanas en Pobladura de la Sierra en uno de los cursos organizados por la Asociación Cultural Hijos del Duerna. / DA


Con apenas diez años, Guillermo Panizo aprendió a tocar las campanas de su pueblo. Ahora está a punto de cumplir 70 años y ha comenzado a transmitir su sabiduría. Cuando Guillermo era un niño era habitual que las campanas de Pobladura de la Sierra repicasen durante todo el día anunciando las novedades y las noticias de este pueblo, el último de la Maragatería, en las faldas del monte Teleno. “Era muy habitual escuchar las campanas a mediodía llamando al rezo del Ángelus y por la tarde a Oración”, recuerda Panizo. La tradición del repique de campanas se ha ido perdiendo con el paso del tiempo y con la llegada de nuevas formas de comunicación.

Antaño, las campanas de los pueblos servían para avisar cuando se producía un incendio, cuando se avistaba una tormenta en el horizonte, e incluso cuando salía el ganado del pueblo. Las campanas que hoy en día coronan la iglesia parroquial han acompañado a los habitantes de la localidad desde el siglo XIX. La más pequeña de las campanas tiene inscrita la fecha de 1818 y la grande data de 1890. “El sonido de las campanas de Pobladura es inigualable”, apunta Javier Panizo, presidente de la junta vecinal. “Cuando yo era pequeño había mucha gente que tocaba las campanas. El Día de Todos los Santos se tocaban las campanas todo el día. Aprendí viéndolos tocar, el movimiento de los brazos, tenía buen oído y se me quedó. Cuando marché a estudiar fuera no tuve tantas posibilidades de seguir practicando, pero se me quedaron grabados los toques de campanas”, rememora Guillermo Panizo.

Guillermo Panizo enseña los toques de campana que recuerda de su juventud en Pobladura de la Sierra. / DA


La gente que vivía en los pueblos conocía perfectamente para qué servía cada uno de los toques de campanas, servían como vehículo de comunicación entre los vecinos. “Cuando empezamos, dábamos campanazos a diestro y siniestro (risas), tocábamos un poco cada uno a mediodía y por la noche. Cuando llegaba el Día de Todos los Santos, estábamos todo el día colgados de las campanas, nadie decía nada, no había queja de ningún tipo, lo que indica que era una costumbre ancestral a la que la gente estaba acostumbrada. Recuerdo que alguna vez nos echaron del campanario por ser muy pesados porque todos queríamos tocar, alguno se escapaba por el tejado para que no le pillasen. En la escuela, que era mixta en aquélla época, asistíamos a clase unos 26 o 27 alumnos, y los chicos queríamos participar de esos toques de campanas, así que nos fijábamos en lo que hacían los alumnos mayores, los que ya no estaban en la escuela. Creo que el cerebro recuerda esos momentos de la infancia, te dice que era algo bueno y por eso se me han quedado”, evoca Guillermo.

No dejar morir el patrimonio cultural

Varias asociaciones culturales comenzaron en 2018 un proyecto para dar mayor visibilidad al toque manual de campanas en todo el mundo y España ha iniciado los trámites para que el Toque Manual de Campanas sea declarado por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En el año 2019 ya se consiguió un primer objetivo y fue la declaración por parte del Consejo de Ministros como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, figura de reconocimiento y protección a nivel nacional.

En Pobladura de la Sierra han comenzado su propio proyecto para transmitir esta sabiduría ancestral. “En 2017 se creó la Asociación Cultural Hijos del Duerna, con el objetivo de recuperar las tradiciones de Pobladura, su cultura y su patrimonio, así como para dar un poco de vida socio cultural al pueblo. En una lluvia de ideas durante una reunión de la junta directiva, de la que yo formaba parte, nos acordamos que, cuando éramos pequeños, las campanas tocaban por las tardes en el pueblo. Sabíamos que Guillermo conocía los diferentes toques, puesto que se encargaba de las campanas en las fiestas, así que le propusimos la idea de hacer unos cursos y que nos enseñase los toques”, recuerda Javier Panizo, actualmente presidente de la junta vecinal de Pobladura.

Curso en Pobladura de la Sierra para aprender los repiques de campanas. / DA

En el verano de 2018 se organizó por primera vez un curso que ofrecía la posibilidad de aprender los diferentes toques manuales de campana de Pobladura de la Sierra. Guillermo Panizo fue su profesor y, aunque reconoce que es necesaria la práctica, asegura que hubo varios alumnos “muy prometedores” que con un poco más de práctica, podrían llegar a coger su propio relevo. “La mayoría hemos vivido estas tradiciones sin estar presentes todo el tiempo, porque somos hijos de inmigrantes que se fueron a la ciudad. Queríamos aprender a tocar cuando hay fuego, porque puede seguir utilizándose. Quizá no tanto cuando tiene que salir el ganado o para dónde tiene que ir, pero sí son interesantes algunos toques de campanas y que lo reconozcan, no solo quienes ya lo conocen, sino también sus hijos y los que van viniendo. Aprender a tocar las campanas es mucho más difícil de lo que parece”, cuenta entre risas Luis M. Fernández Viñambres, uno de los alumnos que asistieron a las clases de Panizo.

Cuestión de práctica

El primer año que se celebró este curso en Pobladura, fueron muchos los que se apuntaron para aprender las tradiciones, fue un proyecto que interesó sobremanera a los habitantes de esta localidad. Tiene mucha más técnica de lo que parece, nos cuentan y es necesario subir a practicar para que no se pierda. Por este motivo, la Asociación Cultural y la junta vecinal han creado un vídeo en Youtube en el que Guillermo explica y toca los diferentes repiques con los que Pobladura de la Sierra anunciaba los eventos más relevantes que sucedían en el pueblo. Así, aunque Guillermo, que vive en Gijón desde hace 35 años donde fue profesor de idiomas en el IES Doña Jimena de la ciudad asturiana, no pueda enseñarles todos los días, ellos pueden recuperar esos conocimientos y practicar.


“Es complicado si no lo haces de manera habitual, conocer la cadencia de las campanas. Fue una bonita experiencia porque nos juntamos varias generaciones y sirve como vehículo para transmitir esta tradición cultural, uno de los objetivos de la Asociación Cultural Hijos del Duerna en Pobladura. Con este proyecto y con la asociación hemos conseguido que el pueblo se mantenga unido, que se mantenga el sentimiento de pertenencia al pueblo”, explica Fernández.

La intención, señala Javier Panizo es mantener estos cursos. El pasado 2020, debido a la pandemia, no se pudieron celebrar las sesiones con don Guillermo y las campanas, sin embargo, tanto la junta vecinal como la Asociación quieren mantener esta tradición y que no enmudezcan las campanas centenarias de Pobladura de la Sierra.