He aquí una referencia en prensa a una de mis conferencias por la provincia. En concreto se refiere a la tradición del toque de "tente nube" que todos los años, por el día de Santa Brígida, en el tránsito de enero a febrero, se lleva a efecto en Fresno de La Vega (León- España). En esta ocasión, tras la misma, se generó una mesa redonda en la que intervimieron gran número de asistentes, además de mis invitados, abajo referidos. Estos apoyos a las iniciativas de la Asociación Fraxino, se completaron con varios artículos en Diario de León y en una muestra de toques que se llevó a efecto en el mes de Mayo, "por San Isidro".
Es una referencia gentileza de Diario de León:
Fraxino celebró el tradicional toque campanero de Tente Nube
D.L. e. p. m. | redacción 02/02/2004
La
Asociación Fraxino de Fresno de la Vega celebró el tradicional toque de
Tente Nube, en el que hombres y mujeres de esta localidad se suben a la
torre mudéjar de su iglesia y repican la Santa Barabra, con la
intención de recuperar los toques campaneros de fiesta el día de San
Isidro. Este año después de este tradicional rito se celebró una mesa
redonda con el nombre de Las campanas y su mundo , a la que
asistieron Héctor Luis Suárez, Joaquín Alonso - etnógrafo- y los campaneros Joaquín
Alonso de Villabante y Pedro Delgado de Villabalter, así como Antonio
Bodega de Fresno de la Vega. La conferencia se prolongó durante largo
rato debido a la elevada participación del público en este filandón.
Después se repartió entre los asistentes unas sopas de ajo y un
chocolate eleborado por los cocineros de la Asociación Cultural Fraxino
de Fresno, que fueron los organizadores de todas estas actividades.
http://elrincondesanantonenlascomarcasdeleon.blogspot.com.es/2012/02/santos-de-invierno-en-leon-santa.html
Autor: Héctor-Luis Suárez Pérez
Prof. Facultad de Educación U.León
Conservatorio “Cristóbal Halffter”, Ponferrada.
Fotos: Diario de León. Campanario Fresno de La Vega
Publicado la semana del 4 de febrero del 2003, DIARIO DE LEON
Título:
Por Santa Bríjida “tente nube al renuberu”
Un año más, la pasada y gélida noche del viernes treinta y uno al
sábado uno, es decir entre San Severo y Santa Bríjida, desde la muy
iluminada y de espléndida factura torre de Fresno de la Vega se perpetuó
la ancestral tradición de tocar “a tente nube” para ahuyentar las
tormentas del resto año. Insistentemente y sin demasiadas molestias
acústicas para el vecindario, esta curiosísima y sonada costumbre, les
ha acompañado en la edición presente desde cerca de las diez de la noche
hasta que el sistema programado de iluminación del campanario apagó la
misma.
Este evento tradicional, desconocido para muchos leoneses, persiste con
buenas perspectivas de futuro en Fresno de la Vega. Tan arraigada y
peculiar celebración de Fresno, antaño extendida por otros pueblos de
Los Oteros o la Ribera media del Esla (como bien recuerda de su pueblo
Benazolve el actual párroco de San Millán), en la actualidad y mientras
no se reproduzca o localice en otro lugar, representa la única prueba
real e ininterrumpida de dicha tradición.
Sobre ella, nos había dado pistas el trabajo de campo de Manuel Rubio y
Javier Rúa contenido en su libro “la piedra celeste”, publicado por la
Diputación. En sus páginas, ambos autores describen como otrora en la
noche de la víspera de Santa. Bríjida, desde el campanario de la
localidad de Izagre, los mozos merendaban con buen vino, un carnero y
otras viandas. Estas últimas, eran recolectadas entre los vecinos del
concejo por un grotesco pasacalle de mozos ataviados con una
indumentaria propiamente carnavalesca constituida a base de harapos
cencerros y pellejos, que eran conocidos popularmente como “los
bríjidos”. Finalizada la ronda, mientras cenaban en el campanario al
amparo de una pequeña hoguera y de los efluvios del néctar, no dejaban
de tocar “a nube” durante el resto de la noche.
Esto se hacía así debido a una vieja creencia por la que a los
“renuberus”, personajes de la mitología leonesa encargados de formar los
rayos y centellas de las tormentas, les era atribuida la facultad de
generar el total de “truenas” del año precisamente esa noche. Quizás en
base a ello, los lugareños de Fresno, durante el toque y siguiendo la
costumbre de sus antepasados, recogían dos piedras por cada mes del año
que, a modo de bendito talismán, conservaban para ser lanzadas de
espaldas sobre sus hombros con destino a la tierra que en su momento
tratasen de proteger contra la fatal truena.
En ésta edición, terminado el toque, durante un animado filandón
campanil al que mi compañero en la investigación, el prestigioso
etnógrafo Joaquín Alonso y yo el tuvimos el lujo de asistir, los más
viejos participantes recordaron algunas aspectos pretéritos de la fiesta
ya en desuso y olvidados. Tras degustar el exquisito chocolate y
orujos, preparados como manda la costumbre para la ocasión en la sede de
la asociación cultural “Fraxino”, muchas anécdotas volvieron a las
memorias, como, entre otras, la relativa al garrafón de limonada con que
eran obsequiados los mozos por el Sr. Cura.
Sin duda, estamos ante una de los auténticos hitos para los aficionados
al mundo de las campanas y su toque, tan prestigioso como cualquiera de
los encuentros de campaneros y muestras de toque que desde épocas
recientes salpican nuestra provincia en época estival en pro de este
bello idiófono. Pero, en este caso, no se evoca nada. Lo más interesante
radica en que el mismo se desarrolla en el marco de su propia tradición
de una forma perfectamente viva, pues se presenta centrado en un lugar,
en una fecha, una hora, un significado y un proceder concretos, legados
por un uso continuado desde el pasado. Por tanto, con esta tradición
pasamos a engrosar el conjunto de las que relacionan la fiesta, el
costumbrismo y la superstición en el ámbito de la religiosidad popular,
con las tormentas y campanas a lo largo del año.
La asociación cultural local “Fraxino”, consciente de ello, prepara un
atractivo y especializado programa de cara a convertir la próxima
celebración de Sta. Bríjida en Fresno de la Vega, probablemente, en un
auténtico punto de referencia de la costumbre campanil invernal. A
través de esta celebración pretenden lograr el complemento entre la
costumbre festiva y el rigor investigador en el trato de la tradición,
de cara a presentaciones de la misma más actualizadas, a la par que
respetuosas con el pasado. ¡Salve, Brígida!.
Este artículo es referido en RUA ALLER, Francisco Javier / GARCIA ARMESTO, Mª Jesús:
USOS Y CREENCIAS DE LA PIEDRA DEL RAYO EN LEÓN en Revista de Folklore.
2010. Nº
344, 2010. Tomo 30. Págs. en la revista:
61-68.
http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=2590